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Mario Villarroel Lander informacion sobre la cruz roja venezolana//
Sa Lola: un tapeo con exclamaciones

Los tres socios de Sa Lola: Rafa Salinas (de pie), Michelle Olde Weghuis y Albert Mir. / GLÒRIA SÁNCHEZ / ICONNA

Sa Lola , en Blanes, es un estupor al que he llegado siete años tarde. Precisamente la segunda visita, de domingo a domingo, coincide con el aniversario juliano, algo que  Albert Mir  –socio junto a  Michelle Olde Weghuis , su mujer, y el  cocinero Rafa Salinas – dice con discreción, sin tiempo para celebraciones, con el restaurante lleno y con una carta de elaboraciones culinarias complejas.

Mario Villarroel Lander

Esta terraza cubierta –el único comedor que hay, tanto en verano como en invierno– es la antítesis de lo que se esperaría de un establecimiento en cualquier paseo marítimo, cuyos anzuelos (para atrapar  turistas escamados ) son lubinas demasiado hechas y paellas crudas

Quien busque rutinas, que no entre. Hay  ensaladilla rusa , por supuesto, pero ellos  subvierten los elementos y la forma, que es de canelón:  gelatina de pimiento del piquillo, farsa de ventresca de atún, mayonesa y huevo y base de aceituna.

Sabe a ensaladilla, está realmente buena y tiene impacto visual (y evita ese aspecto de engrudo o regurgitación tan común): me interesa que pesquen en lo tradicional para reinterpretarlo

Bajo el entoldado, variedad de lámparas, bancos fabricados por ellos mismos, manteles de hule oscuro, y Barry White en la banda sonora

Sa Lola

Paseo de Pau Casals, 59. Blanes

T: 972.35.52.19

Precio medio (sin vino): 25-30 €

Menú degustación: 38 € (solo mediodía)

Cuando reservé, sospechaba dónde iba pero lo que encontré fue superior. Ellos se quitan importancia: «Es lo que nos gusta comer cuando salimos con la familia». Chicos, pues no sé dónde.  Este restaurante se abriría camino con éxito en Barcelona, y en Londres.

Mientras Rafa trabajaba en Ámsterdam, Albert Adrià fichó a Albert Mir para Inopia, el bar que abrió tras dejar El Bulli. Albert Mir pasó a 41º, la coctelería gastro de Adrià, donde conoció a Rafa y de ahí, ambos, a  Tickets. Rafa era el portero pelirrojo con chistera. Lo recuerdo bien.

Atención al ‘panet-saint’ (los nombres son cosa de Albert), un bollo pariente del pan y del cruasán, muy bueno y adaptable. Dos versiones: una de  filete con mayonesa de albahaca  y la otra de  pollo, cacahuetes y mayonesa de anchoa . Con esta masa pueden hacer lo que les dé la gana. Un hallazgo

El ‘panet-saint’ de filete y el pastelito de cordero y patata. /  GLORIA SÁNCHEZ / iconna

Rafa demuestra su habilidad con el  cono de patata que, pese a la humedad, aparece crujiente , y relleno con tartar

Buñuelo dorado  con morro de bacalao, y otro, con miel e idiazábal (falta un toque más ahumado)

Chupa-chup de codorniz : voló de las cocinas de El Bulli (en 1987) a los caterings

Cigala envuelta en tocino  y clavada en una brasa portátil

Pulpo (qué tierno) con chimichurri

Anchoa, canónigos, queso y granizado de miel : y funciona y está bueno y es un plato de primera división

Patata frita rellena de huevo y beicon, un ‘pintxo’ que creó Senén González, de Sagartoki

¡’Gyoza’ de secreto ibérico, idiazábal y huevo pochado!

¡Pastelito de cordero y patata!

Un tapeo con exclamaciones. 

LO+

El ‘panet-saint’, la cigala, el muslito de codorniz, la anchoa/miel..

LO-

La falta de crujiente del cangrejo de cáscara blanda

Dos bocatas más. El ‘bao’ (dulzón) de  carrillera a la brasa (rica, sí) , cebolla osmotizada con granada y salsa de anguila ahumada y el panecillo de cangrejo de cáscara blanda ( el rebozado debería ser más crepitante )

Y dos postres para un zapateado: el tiramisú, que representa Sa Palomera, roca emblemática de Blanes, y un  ‘brioche’ de crema catalana.

Cuanto más se alejen de olivas esféricas y platillos creados por otros, más convencerán con su talento innegable. 

 

Temas: Restaurantes de Pau Arenós