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“Ampliación de centro penal es respiro, no solución”

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¿Cómo va el tema de bloqueo de señal?

-Está funcionando de lo más bien. A junio 6.600 señales bloqueadas y las operadoras no nos han reportado ningún problema

El sistema penitenciario enfrenta una serie de retos, situación que vino a complicarse con la pandemia, que puso a prueba los mecanismos de respuesta que debieron aplicarse en los centros penales de todo el territorio nacional.

Así lo indicó Fiorella Salazar Rojas, ministra de Justicia y Paz, quien explicó la situación que ha enfrentado esta cartera en los últimos meses, la cual puso a prueba a todos los funcionarios para brindar una mejor atención.

Salazar laboró en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2009 a 2018 y posteriormente como viceministra de Seguridad Pública de 2018 a 2020.

La economista graduada de la Universidad de Costa Rica conversó con Iary Gómez, gerente general del Grupo Extra, y Sandra Cordero, directora de DIARIO EXTRA.

A continuación, un extracto de la entrevista.

¿Cómo encontró el Ministerio de Justicia cuando lo asumió?

-El ministerio arrastra problemas estructurales y ha tenido algunas situaciones más coyunturales. Tuve la suerte de que llegué 15 días antes de que llegara el Covid-19 al país, entonces estaban las situaciones que uno pensaba que llegaba a enfrentar y luego aparece este bendito bicho que viene a poner todo de cabeza porque no es un solo tema que se pueda ver adicional a los otros, sino que es una cosa que ha invadido todas las áreas porque tiene que ver con el personal, tiene que ver con la población penitenciaria, con la gente que vemos en la parte de Paz. Llegué y en el camino sabíamos que venía el cambio de tecnología para el monitoreo electrónico, sabíamos que teníamos el tema de la infraestructura penitenciaria, el tema del hacinamiento y sobre eso apenas estamos empezando a trabajar cuando se vino el Covid-19. Hemos ido en paralelo atendiendo todo, el tema del Covid-19 fue poner de cabeza el sistema. Empezamos a verlo con el Ministerio de Salud, con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), desde finales de febrero, porque sabíamos que el bicho ya estaba en el mundo y desde principios de marzo empezamos a implementar los primeros protocolos, a sacar los primeros lineamientos. Solo tuvimos semanas para prepararnos, pero dieron muy buen resultado porque el Covid-19 llegó al país el 6 de marzo y en el sistema penitenciario hasta el 1 de julio. Probablemente fuimos de los dos últimos países en los que el Covid-19 llegó al sistema penitenciario.

¿Separaban a la gente?

-Desde aquel tiempo. El aislamiento lo empezamos desde marzo del año pasado, las personas que venían de celdas tenían que separarse.

¿Cómo reaccionó la población penitenciaria?

-La población se volcó a hacer carteles, canciones y poemas donde para pedirles a las familias que no vinieran para cuidarse ellos y para que ellas también se cuidaran. Creo que la población lo asumió con una gran responsabilidad y le dio susto. Ellos estaban súper comprometidos, les dimos materiales de limpieza e hicieron unas limpias de los dormitorios. La visita la reabrimos el 18 de diciembre del año pasado con la noticia que al día de hoy no hemos tenido un solo contagio originado con la visita, pero la apertura de la visita no fue la misma abierta y general de antes. Ahora es por una hora, una persona, mayor de edad y menor de 65 años. Lo primero que utilizamos fue las celdas de visita íntima para aislar a la gente, luego tuvimos que empezar a ampliar el espectro, entonces comenzamos a echar mano de aulas, talleres, capillas y hemos tenido un tema con los gimnasios. El gimnasio nos da la oportunidad de meter más gente y tenerla cerca de facilidades sanitarias para que lave ropa, para que se bañe, tenga agua y servicios, además de las condiciones de seguridad.

¿Los de Puntarenas no tienen?

-En Puntarenas hemos estado pensando en poner toldos, pero todavía no hemos avanzado.

¿Qué sucede con el nuevo centro penitenciario?

-El Centro de Atención Integral (CAI) Terrazas es el centro más grande que va a tener este país. Son 82 edificios y17 mil metros cuadrados. Le ha costado al país $24 millones y le caben 1.248 personas. Tiene la parte de habitación, tiene aulas, talleres, biblioteca, la parte deportiva, una clínica que va a ser la mejor de todo el sistema penitenciario. Ahí se está tratando a los crónicos y cuando se complican los llevamos al hospital.

¿Qué ha pasado con el monitoreo electrónico?

-En mayo del año pasado se cambió la plataforma que se estaba utilizando, esto quiere decir que se cambiaron los dispositivos y se cambió el software. Además se implementó la oficina de monitoreo. Ahora tenemos un edificio de tres pisos, estamos alquilando un edificio donde tenemos a personal profesional. Contamos con un edificio de tres pisos, estamos alquilando un inmueble donde tenemos a personal profesional, gente de educación, de psicología, de trabajo social, hasta la gente que administra la parte de monitoreo y la parte policial que hace monitoreo en las pantallas. Se lanzó un expediente único para que cada persona no solo tenga la información técnica y policial. Esto es útil porque antes los jueces pedían información de alguien y mientras buscaban todos los expedientes y la parte técnica duraban hasta tres meses para entregar un informe, hoy se manda en el mismo día. Se hizo una mejora importante, se dotó de más equipos. Este edificio tiene un espacio para audiencias con los jueces, se amplió el horario de atención del público porque los monitoreados van y vienen hasta las 9 p.m.

¿Qué pasaría si hubiera un proyecto de ley que indique que el derecho de familia entra en el monitoreo?

-Si hubiera una ley que lo diga no tendríamos ningún inconveniente en aplicarla. Lo que pasa es que el ministerio no puede por sí solo hacerlo, inclusive nos dicen a quién se le pone monitoreo y a quién no.

¿Ha pedido que se haga el proyecto?

-Lo he conversado con los diputados y una magistrada que estuvo muy interesada en su momento, pero al final el proyecto no caminó y ahí está. De momento la ley está para que el indiciado en cualquier tipo de delito se pueda poner el monitoreo y para los sentenciados se excluyen algunos delitos, violencia sexual, por ejemplo.

¿Cuándo se abrirá este nuevo centro penitenciario?

-A partir del momento en que esté aprobado el presupuesto extraordinario. Desde el año pasado avisamos a la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa que este año dé un presupuesto extraordinario con las plazas para Terrazas. Está en la Asamblea y estoy muy pendiente de los diputados para conocer qué novedades tienen.

¿Cuántas plazas necesitan?

-Mínimo como 750. Son muchas, pero en el momento que la Asamblea nos apruebe el extraordinario serán unas ocho o diez semanas para que podamos operar el centro si todo sale bien. Una vez que Hacienda nos diga que sí tenemos que empezar a contratar gente. Hemos avanzado en eso, empezamos desde octubre del año pasado, hicimos un llamado y mucha gente se ha apuntado, entonces hemos ido haciendo estudios de toda esa gente y ya tenemos los primeros.

¿Desahoga las otras cárceles?

-Existe la posibilidad de que el país salga del hacinamiento carcelario y que estemos en un nivel muy bajo de sobrepoblación. No es la solución porque lamentablemente la cantidad de gente que llega a los centros penales crece y crece.

¿Cuándo sacarían a las personas de los gimnasios?

-Mientras las cosas estén como en este momento se seguirán utilizando como espacios de aislamiento.

¿Están atadas de manos?

-Estamos conversando con diputados y contándoles el tema. Fui a la Comisión de Seguridad y Narcotráfico hace dos o tres semanas, les contamos del proyecto y me parece que hubo muy buena aceptación. Ese sería el respiro, no la solución, para el sistema penitenciario.

¿Para construir Terrazas se pidió un presupuesto extraordinario o estaba dentro del ministerio?

-El ministerio lo tenía en recursos como parte del Patronato de Construcciones y Edificaciones. Se construyó con fondos públicos.

¿Los centros que tienen orden de cierre se pueden pasar a Terrazas

-Lo que se va a hacer es un balance para saber cuáles centros tienen un mayor índice de hacinamiento y qué perfiles tienen las personas que están en ellos.

¿Las órdenes son por hacinamiento?

-Las órdenes de cierre de los jueces son por hacinamiento. Empezamos 2020 con un 30% y en este momento está en un 21,7%.

¿Cómo está el tema del control cuando se asiste a los centros penales?

-A raíz de la pandemia vimos que la gente se ponía muy ansiosa, abrimos un espacio donde nos reunimos y ese es un tema que nos han expuesto. Hay centros donde los tratan bien, otros donde los miran feo y otros donde les escarban la comida. Hay que cumplir con la labor de revisar, pero no hay que aplicar malas conductas a la gente. Tenemos un correo, el que reviso en mi despacho para que la gente no se sienta desoída, que es el [email protected]

¿Los privados de libertad se encuentran laborando?

-En este momento el 50% de la población está metido en algún proceso educativo, lo cual es importantísimo, y otro 50% está en un proceso laboral. En este momento tenemos como 16 convenios firmados con instituciones públicas o con empresas privadas para hacer diferentes cosas, como joyería, bisutería para exportar, el tema recicle. Funciona como un subsidio, a ellos no se les paga un salario porque no hay una relación laboral en sentido estricto, por lo que se les da un subsidio por el trabajito que hacen.

¿Cuántas personas después de que salen de esos proyectos son contratadas por esas empresas?

-Es un tema que tratamos de empezar a medir porque la gente una vez que sale en libertad deja de estar sujeta al ministerio. Inauguramos la Unidad de Inserción Social y lo que está haciendo es dar acompañamiento. Eso nos parece fundamental para que la gente no se sienta sola.

¿Qué tantas oportunidades dan esas empresas?

-Hay casos de empresas privadas que están contratando como contratan a cualquier otro funcionario.

¿Cómo va el tema de bloqueo de señal?

-Está funcionando de lo más bien. A junio 6.600 señales bloqueadas y las operadoras no nos han reportado ningún problema.

¿Hay un colapso en los centros penitenciarios? 

-El sistema penitenciario como tal a nivel de cantidad de gente no colapsaría en el momento en que empiece Terrazas a funcionar. Me parece un tema de visión.

¿Y si no se hubiera construido Terrazas?

-Estaríamos como en este momento, está construido, pero no en uso; estaríamos en una disminución del hacinamiento, gracias al esfuerzo de infraestructura; estaríamos en una situación complicada. La realidad sería la que estamos viviendo hoy.

¿Qué es un centro cívico? 

-Son los programas de prevención que hacemos para chicos, chicas y padres. Los centros cívicos tienen arte, cultura, ciencia, bibliotecas, muchísimas cosas. Hay un centro cívico en cada provincia y vamos por ocho más, eso quiere decir que habrá dos en cada una. Cada uno podría atender a unas 4 mil personas.

 

 

Extradirecto

 

Ministerio de Justicia: Noble

Población penitenciaria: Sentimiento

Pandemia: Virus

Monitoreo electrónico: Oportunidad

Hacinamiento: Reto

Infraestructura carcelaria: Dinero

Visitas familiares: Corazón 

CAI Terrazas: Oportunidad 

Oficina de monitoreo: Nueva etapa

Reinserción: Esperanza 

Comisión de Hacendarios: Trámite 

Bloqueo señal celular: Novedad

Centros cívicos: Luz y color

Casas de justicia: Apertura, diálogo y escucha 

Data center: Datos

PERIODISTA: Erick Melendez Delgado

CRÉDITOS: Foto: Herbert Arley

EMAIL: [email protected]

Lunes 19 Julio, 2021

HORA: 12:00 AM

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